Su mujer y mi abuela, Dora Legarreta, supo acompañarlo siempre en el manejo y la administración del bar, formaban un matrimonio muy querido en el ámbito gastronómico rosarino.
Luego de ser vendido, a fines de los ochenta, el bar pasó por otros dueños y conservó el nombre hasta hace poco, relacionado con el teatro que está a una cuadra, hoy se llama “Strood inn bar”, e intenta semejar más a un pub inglés que al café-bar luminoso y con teléfono público que conocí en mi infancia.
Pasar frecuentemente con el auto me hace rememorar esa esquina, parada obligada cuando veníamos al centro con amigos en los años 70, y lugar de encuentro de miles de situaciones familiares. Usábamos una mesa ubicada cerca de la caja, que mi papá llamaba “el confesionario del abuelo”, donde relucía una antiquísima registradora de formas modernistas. Recuerdo el café con leche con muchas medialunas, los “emparedados” de jamón, queso y huevo, y una pizza riquísima de queso de máquina. No volví nunca más a sentarme en alguna de sus mesas.
En noviembre me confiaron información increíble del bar “El Círculo”, avisé a mi confidente, de quien no voy a dar su nombre, que iba a contar lo que sucede, quizá más motivado por los recuerdos de la infancia que por los fenómenos fantásticos que, asegura, ocurren allí.
Recibí el primer mail el 6 de noviembre pasado en donde me cuenta que “varios empleados del lugar y algunos que ya no están, han experimentado avistamientos y sensaciones raras, de presencia paranormal, cada vez son más frecuentes, de mayor magnitud e intensidad”, se me consultaba, además, sobre la historia del lugar y si allí habían ocurridos hechos trágicos, que ameriten la existencia de fantasmas.
Otro mensaje, del 9 de noviembre, me cuenta algunos detalles “Se ven cosas raras y se sienten presencias”, y al parecer también se han visto espíritus, los empleados coinciden especialmente con un hombre vestido de blanco, ¿será el abuelo Pepe cuando atendía las mesas con su impecable chaquetilla?.
Según la testigo una moza vió niños y también a una mujer de negro, vestida de época. La confidente agrega “se escuchan voces, las cosas se caen solas sin explicación”. uno de los últimos sucesos fue que “algo” tocó en el mismo lugar del cuerpo, no detallan dónde, a dos empleadas.
Esperemos que los dueños y empleados se animen a contar lo que pasa, o al menos que los fantasmas les confiesen los motivos de su presencia.
Recordando a Reynaldo Sietecase “los bares son barcos en tierra”, lugares con magia y misterio, en donde ocurrieron cosas que se olvidaron y otras que no se pueden olvidar, siempre hay gente que se estremece con ellos. Hoy “El Círculo” quiere seguir contando historias, créalo o no.
15 comentarios. ¡Haz el tuyo!:
Que buena historia!!! No sera una estrategia promocional del bar??? yo me voy a empedar este sábado y después les cuento si veo aparecidos
Lo felicito a Fabián por descubrir estas cosas, es maravilloso cómo le pone alma a sus textos y los hermosos recuerdos que incluye en éste. Yo fui asuida del bar El Circulo y era un bar muy concurrido por artistas y musicos del teatro el círculo... lindos recuerdos de entonces!
alguien me conto que hubo gente que tubo que renunsiar por los fantasmas y porque se escuchaban gritos
mI próx visita a Rosario contará con una visita a ese bar... me encantan los lugares con misterios!
No será el patrón que toca a las empleadas??? buen método
las presencias con en el baño y la cocina, la mas escalofriante es la que vivio una empleada estando en el baño escuchaba niños y risas que la llamaban...y no habia nadie... como en la peli el orfanato
Yo voy siempre al bar, porque soy vecino. La verdad es que nunca vi apariciones ni escuche nada... La sugestion es mala consejera, me parece.
Fui empleado del bar. Viví en carne propia diversos sucesos. Puertas que se abren y cierran sin explicación, pasos en el entre piso, y lo peor "chistidos" desde el baño cuando el bar estaba cerrado sin ninguna persona. Hoy habito la propiedad de la planta alta. En el Hostel también hay presencias, ruidos extraños, movimientos de cosas, y al otro día de alguna reunión (no durante) empiezan a romperse cosas. (puertas, picaportes, vidrios, articulos del hogar, etc) Es todo lo que tengo para contar, y lo viví, no me lo contó nadie.
Al anónimo borracho que posteó último, le pido que no pare de servirle un vasito de whisky todas las noches a los fantasmas. A lo mejor, por eso se molestan con nosotros cuando no lo encuentran...
Ah bueno! Entonces a ese Hostel no voy a dormir ni mamado.
Este es un mensaje para "Anónimo". "Anónimo" necesito contactarte urgente para hablar sobre este tema por el que hoy estuve en el bar intentando hacer una nota para la radio. Decime cómo puedo encontrarte. Gracias!!! Susana
UH!!Menos mal que avisaron:A veces voy para Rosario y suelo hospedarme en hostels. Ni loco paso una noche en ese!!!
la verdad me causa gracia todos los comentarios ,estan bueno es mas invito a que vallan a tomar algo y disfrutar del lugar con fantasma y todo ,quizas habria que dejar una propina para los fantasma ja ja. es mas la nieta tendria que sacarse una foto con su abuelo fantasma.
aguante el porron!
,vivo a pocas cuadras del citado bar y es una zona de encantos y misterios,el que quiera oir que oiga dijo un vagabundo del universo.las historias que se comentan en el barrio,abarcan no solo a ese bar,sino a varios lugares de por ahi,es un lugar encantado,en mi casa por ejemplo hay duendes,y vivo en un depto.repito ,quien quiera oir que oiga...
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