21 de abril de 2009

¡Basta de Policiales!

5808765 Elevada al rango de “lo que la gente quiere”, la noticia policial aparece como una necesidad de los medios, llenando horas de noticieros y páginas enteras de diarios. Morbosa, provocativa, atemorizante, su relato debe dar escalofríos, tal como la novela negra invita. La sangre siempre presente, junto a la imagen del dolor y la impunidad. Sobre el tema dijo Rodolfo Walsh "Parece condición ineludible de la narración policial que, cuanto más ortodoxa es en su planteo y solución, tanto más queda en la sombra eso que llamaremos interés humano”.
No cabe duda que después de tantas décadas de secciones policiales en diarios más o menos serios a la gente le gusta el tema. Lo que sucede es que, al menos vemos eso en diarios del interior, la noticia es casi un parte policial, en donde la ausencia de investigación periodística, ya que suele dominar el secreto de sumario, convierte a esta sección en una gran colección de acciones policiales sin sentido informativo.
Esa densidad  ayuda a la sensación de inseguridad, especialmente cuando una noticia policial deriva en horas de transmisiones en vivo o en reuniones de vecinos alentados por los medios en vivo a salir a protestar por el crecimiento criminal.  
Después de tantos años de trabajo en radio y televisión he visto algunas cosas inexplicables. Les cuento:  policías o “batidores de la cana” avenidos en periodista de la sección. He escuchado “no critiquemos a la policía sino no nos brindará más información”. También sé de  directivos de medios que envieron regalos de fin de año a jefes policiales solo por haber dado algunas primicias “en exclusiva”. La relación que se establece entre periodistas y personal uniformado es sugestiva. Por eso es que la corrupción policial no es tema habitual de nuestras agendas, “no vaya a ser que se enojen y no nos pasen información”.
Es así que, sin comerla ni beberla, lectores y oyentes participan de un recorte de información increíble y además de una movida política que pone muertos y asaltos en los lugares en donde conviene. He visto que gracias a estas estrategias se han removido jefes policiales, se han liberado zonas para que actúen algunas mafias o directamente se presiona al poder. Lo hace la policía a través de los medios.
En muchos países del mundo la información policial no existe como tal y solo serán noticias si el hecho lo amerita. Aquí, lo vemos en las notas televisivas, es el lucimiento de los comisarios contando los operativos y los secuestros, mostrando una única versión de los hechos. Pero también la patética imagen de una fuerza que no tiene preparación y siempre peca de omisión y error.
Me cansaron los policiales que no investigan las causas y no cuentan más allá de la mirada policíaca. Hay justicia, amigos, vecinos, además de víctimas, cada hecho policial, para que sea noticia,  supone un cambio radical en la vida de mucha gente y aquí solo importa que la gente se asuste cada vez más y no quiera salir a la calle.
Que ahora se trate la imputabilidad de los menores luego de dolorosas noticias que los tuvieron como victimarios no es más que la respuesta del estado a la presión que los medios hacen desde hace años. Podemos o no estar de acuerdo. Pero jamás los periodistas nos ocupamos de las razones que llevan a tantos chicos a delinquir, solo se hicieron campañas en contra de los “pibes chorros” y cualquier pobre desaliñado entra en esa categoría.
La misma BBC se preguntó hace unos años, con respecto al consumo exagerado de policiales en latinoamérica, “¿Con la cantidad de crímenes que se cometen en nuestras sociedades es necesaria toda la cobertura informativa posible sobre este flagelo que es la inseguridad? ¿O los medios de comunicación exageran con la cantidad de crónicas policiales que transmiten en sus noticieros y publicaciones? “.

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2 comentarios. ¡Haz el tuyo!:

Anónimo dijo...

excelente nota!

Mauro Morgan dijo...

Cierto, buena nota.
Saludos

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